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Un naranjal cultivado como un bosque
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Un naranjal cultivado como un bosque



En una docena de fincas en Sevilla

El empresario e ingeniero agrnomo Luis Bolaos pone en marcha en un naranjal un proyecto para intentar mitigar el impacto ambiental de la agricultura, reforestando terrenos, instaurando prcticas agrcolas ms respetuosas y fomentando la presencia de fauna

Trabajadores de la organizaci

Trabajadores de la organizacin conservacionista Grefa montando una caja nido
E. M.

La presencia de una pareja de nutrias con su cra esta primavera ha sido el momento de mayor emocin en el naranjal de Carmona (Sevilla) donde se desarrolla una forma de cultivar que ha enganchado a una cadena de supermercados alemana y a la organizacin conservacionista WWF. Las filas de naranjos forman parte del ecosistema que de forma natural cubre este suelo. No se arrancan hierbas, no se fumigan setos, lindes o zonas no agrcolas, y se fomenta la presencia de la fauna, desde insectos a rapaces.

El proyecto Zitrus suma ya unas 1.500 hectreas de ctricos en Sevilla, en una docena de fincas. Su alma mater y coordinador es Luis Bolaos, propietario de dos fincas y empresario agrcola. Lucha por un sueo en el que cree desde antes de que la cadena germana ENEKO y WWF se sumaran, en 2016, a un cambio radical en la vega del Guadalquivir.

«La agricultura es ms culpable de la destruccin del medio natural de lo que creemos; parece que las responsables son las grandes infraestructuras, pero all donde se ha podido meter un arado, se ha hecho», afirma Bolaos, ingeniero agrnomo sevillano que lleva 30 aos exportando naranjas a travs de su empresa, Naturgreen.

Su convencimiento de que otra agricultura es posible llega a travs de la caza. Bolaos recuerda que, de nio, una gran tirada de zorzales significaba abatir al menos 100 pjaros, «y ahora se dice lo mismo con diez; los hemos diezmado, como a tantos otros». La roturacin o fumigado de zonas silvestres de los campos de cultivo, como arroyos o linderos, eliminando su funcin de refugio de fauna y flora sin obtener beneficio agrario; o la escasez de conejos y liebres, fueron impactos que le impulsaron a emprender esta iniciativa.

Su idea inicial -P.R.O.O.F. (Protection and Recovery of Original Fauna)- se materializ en un proyecto denominado Zitrus. «Quera recuperar en la plantaciones la vida, es decir,la biodiversidad: insectos , anfibios, pjaros, mamferos, plantas y rboles autctonos», dice Bolaos.

Felipe Fuentelsaz, de WWF, explica que «no hay ningn proyecto igual; los hay muy buenos en agua, en biodiversidad… pero no en todo a la vez y dentro de un mbito comercial» tan competitivo adems.

Nidos en los rboles

Entre los naranjos aparecen bandas de prohibido el paso. Se debe a que han aparecido nidos de chotacabras, una rara ave casi invisible que nidifica en el suelo. Diez especialistas recorren la finca en busca de detalles de valor como este, vida silvestre, compatibles con las cifras de produccin de su empresa, en torno a 40 millones de kilos de ctricos.

Detalle de un nido en un naranjo
Detalle de un nido en un naranjo

Es el bosque de naranjos. La hierba a veces le llega al pecho a Bolaos y sus tcnicos. Los animales que se ‘mudan’ al naranjal se multiplican. Zorros, culebras bastardas, el impresionante lagarto ocelado, cerncalos, lirones careto… vivaquean bajo el azahar. Y, sobre l, algunas joyas de la corona. Por ejemplo el aguilucho lagunero, y nada menos que el guila pescadora, escassima rapaz, objeto de un potente programa de recuperacin en Cdiz y Huelva, que pesca en la finca de Carmona.

La balsa de riego artificial se encuentra tan naturalizada que no hay quien reconozca su uso. Gracias a esto las nutrias se reproducen y las rapaces disfrutan de posaderos para otear el territorio y comer pescado.

«Es posible integrar la biodiversidad en las fincas agrarias», aade Fuentelsaz. «No se pierde, sino que se gana, tambin en buena imagen en el mercado». Sus naranjas llevan el logo del oso panda en las bolsas, y eso en el mercado alemn ha resultado un impacto. Medios de comunicacin del pas se han desplazado a Sevilla para explicar esta forma de cultivar.

«Esto es una revolucin necesaria», aade el agrnomo sevillano, «el futuro lleva a hacia una produccin ms respetuosa con el entorno, los productos ecolgicos subrayan las garantas hacia el consumidor, pero no cuentan con el componente de la biodiversidad». El conflicto de la ‘agricultura silvestre’ con los productos ecolgicos al uso puede surgir. El responsable de WWF cree que stos «debe reintroducir la biodiversidad, y ser ms eficientes en el uso del agua, pero ambas son lneas que se unirn».

Un zorro
Un zorro

El ‘plancton’ del aire

En la finca de naranjos vuela el plancton del aire, como lo define Bolaos, los insectos. Forman la base de la pirmide trfica que, de momento, cuenta en la cspide con nutrias y guilas. Su objetivo es alcanzar 2.000 hectreas para septiembre, y ya da cabida a ms de 20 especies animales en situacin de peligro o vulnerable.

«Convirtamos nuestras plantaciones en los bosques del futuro plenos de biodiversidad», afirma Bolaos que ha impartido ms de 150 cursos y talleres a medianos y pequeos agricultores expandiendo esta nueva concepcin de agricultura.

El ingeniero admite el coste del equipo tcnico que se encarga de este refugio de vida solapado a un naranjal. Pero evitar qumica, ayudar a la presencia de fauna, y mejorar la eficiencia del agua, lleva a mejores precios en los mercados a los que se dirigen estas naranjas con un sello ms all de lo ecolgico.

Ahora, Luis Bolaos y su equipo plantan rosales. Sus espinas resultan esenciales para el alcaudn, un ave que engancha en ellas los insectos que captura para comrselos cuando tenga un hueco. Un operario coge una culebra bastarda, el lagarto ocelado corretea protegido por los ms de 14 kilmetros de linderos restaurados, y en cajas nido cran mochuelos y bhos, entre naranjos.

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